Aunque Santiago todavia es un "hombre de pocas palabras" (literalmente) eso no significa que no diga claramente lo que quiere.
Le encanta jugar en el jardin. Me llama, me lleva a la puerta del patio y me pide que le ponga sus zapatos. Luego llama a sus hermanas y les dice que salgan con el.
Me acompaña a la biblioteca y participa de algunas actividades.
Me pide todos los dias que lo siente en el piano y puede estar ahi tocando por 15-20 minutos. Ojala que sea asi cuando de verdad tenga que practicar todos los dias.
Le encanta sentarse en este coche de muñecas y pedirle a sus hermanas que lo paseen. Vamos a ver cuanto tiempo pasa antes de que se rompa el coche. Aunque parece resistente. El otro dia Andrea iba sentada en el y Santiago la empujaba.






