Cuando entre a la sala de recuperaciones la enfermera me empezo a entregar los papeles del alta, las instrucciones, la receta de la medicina, a traer la silla de ruedas. Yo miraba a Andrea, que estaba dormida y con la mascara de oxígeno puesta, y no entendia cómo era que ya estabamos con un pie en la calle, jaja. La ignorancia siempre es atrevida. Efectivamente ella desperto un rato despues, comio un poco, la cambie y se pudo sentar en la silla de ruedas.
La recuperación ha sido rapida y a pesar del dolor y las molestias Andrea no ha perdido su sonrisa en ningun momento. Es un gran alivio. Verla sufrir tanto fue lo mas dificil de la primera operación. Siempre tengo sentimientos encontrados porque si bien es cierto el tratamiento es riesgoso y doloroso, hay un tratamiento y este le va a permitir desarrollarse con normalidad. Estamos muy agradecidos por eso.
Lista para la operación
No comments:
Post a Comment